Sirve para aplicar y difuminar perfectamente tanto productos en crema como en polvo.
Facilita la aplicación del rubor adaptándose a las mejillas y depositando el color de forma controlada.
Sus cerdas densas abovedadas y ultra suaves funden el producto con la piel sin dejar parches.
Aplica a toques sobre las mejillas controlando la cantidad para evitar excesos.
Debes lavarla cada 8 días si aplicas productos cremosos y cada 15 días si trabajas con polvos.