Consigue un acabado fresco y luminoso con nuestro corrector rosado claro, ideal para dar luz al rostro y mejorar la apariencia de la piel.
Se basa en la teoría del color: el rosado cancela los subtonos verdosos, grisáceos y cetrinos que suelen tener las ojeras en pieles claras y medias. Mientras que el beige solo intenta tapar, el rosado neutraliza la oscuridad y aporta una "luz saludable" que hace que el rostro parezca haber descansado 8 horas.
Sí, es un excelente iluminador mate. Puedes aplicarlo en el puente de la nariz, el centro de la frente y el mentón para realizar un contouring de luz. Esto crea un relieve facial muy natural sin necesidad de usar iluminadores con brillo (shimmer).
Para un efecto de iluminación profesional, aplícalo después de la base. Esto permite que el pigmento rosado trabaje sobre una superficie ya unificada, concentrando su poder luminoso en los puntos más profundos de la ojera o el lagrimal.
El secreto está en la preparación: el contorno de ojos debe estar ultra hidratado. Aplica poca cantidad de corrector rosado y difumina inmediatamente; el exceso de producto es lo que causa las grietas. Finaliza sellando con una técnica de baking ligero.
Sí, gracias a su textura cremosa. A diferencia de los correctores secos, este se mantiene flexible. En pieles maduras, se recomienda aplicarlo solo en el lagrimal (donde hay menos arrugas) para dar luz sin resaltar la textura de la "pata de gallo".